¿Se podía ser honesto? ¿se puede ser honesto? El que lo fue, no era político ¿coincidencia?

1 Mar
políticos en las cajas de ahorro

Además, son responsables de decisiones erróneas y malintencionadas

Bankia fue la tercera entidad financiera del país, tras el Santander y el BBVA, con unos activos hoy cuestionados pero que entonces se aseguró que superaban los 275.000 millones de euros. Y es que Francisco Verdú (Paco como le conocen sus amigos) además de banquero -o mejor dicho bancario, pues lleva más de 30 años como asalariado en distintas entidades españolas- …..  fue el único de los directivos de Bankia que dijo “no” a la famosa tarjeta B de la entidad ahora nacionalizada.

Y ese “no” de Paco Verdú a su black se ha convertido hoy en la principal prueba de la Fiscalía contra los consejeros y directivos, tanto de Caja Madrid como de Bankia, que sí hicieron uso y abuso de ellas. Además, Verdú es el testigo de cargo del juez Fernando Andreu contra todos ellos.

Este viernes el magistrado de la Audiencia Nacional fijaba fianzas por un total de 4,3 millones de euros contra 21 consejeros que sí tiraron de la tarjeta negra. Pero además, el juez se apoya en la declaración de Francisco Verdú, que es calificada de “contundente”, para argumentar que los consejeros “debieron y pudieron conocer que el uso tal y como se llevó a cabo de las citadas tarjetas podía menoscabar los fondos de la entidad, de forma que pudieron y debieron haber puesto de manifiesto esta práctica a fin de evitar la misma”.

Ejemplo de politicos que han gestionado las Cajas

¡¡¡ Y el Narcis Serra se dedica a la enseñanza !!! ¿Master en quiebras? ¿en desfalcos o incompetencias?

¡No es mi firma!’ Es eso, precisamente, lo que testificó Verdú en su declaración del pasado 20 de febrero: “¡No tiene nada que ver con mi firma!”, bramó el poeta banquero cuando el juez Andreu le mostró un documento donde él, supuestamente, solicitaba una Visa Business Oro B, con límite de 75.000 euros: “¡Esta firma no es la mía!”, insistió. Hoy se sospecha que ese garabato fue rubricado en realidad por Ildefonso Sánchez Barcoj, ex director financiero de Caja Madrid en la etapa de Miguel Blesa, también en la de Rodrigo Rato y alma materde la negritud de toda la operativa tarjetera, según desveló esta semana EL MUNDO.

Ocurre que, al contrario de los demás consejeros y directivos de la entidad, Francisco Verdú acudió al Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional como testigo y no como imputado, al no haber hecho uso jamás de la tarjeta B que le entregaron. El juez Andreu le recordó que estaba obligado a decir la verdad y Verdú declaró que fue Rodrigo Rato quien en febrero de 2012 le ofreció en mano una de las exclusivas tarjetas opacas y él se negó a aceptarla: “Le dije a Rato que no podía aceptar la tarjeta porque era una mala praxis. No llegué a abrir el sobre. Nunca tuve entre mis manos la tarjeta. No sé de qué color era. En mi carrera de 30 años no había visto una cosa así. En otros bancos no se hacía. Nunca usaría una tarjeta que no exigiera una justificación”, atestiguó.

Rodrigo, de los nervios

Su declaración puso de los nervios a los demás implicados en el despilfarro, especialmente a Rato, quien inmediatamente se apresuró a declarar a Efe y a Europa Press que el testimonio de Verdú era falso y que él no había entregado físicamente ninguna tarjeta ni a Verdú “ni a nadie”, dado que esa no era su función.

También intentó desacreditar su declaración: “En todo caso, dada su experiencia, profesionalidad y que era consejero delegado, no debió de darle mucha importancia, ya que no realizó ninguna actuación que a mí me conste”, puntualizó el que fuera en su momento todopoderoso vicepresidente económico en los gobiernos de Aznar. Fuentes cercanas a Verdú insisten en señalar que fue Rato quien le entregó personalmente la tarjeta y que él informó de la irregularidad de las tarjetas al que era máximo responsable de la entidad: su presidente Rodrigo.imputadisimo

“No se habían visto en la vida”, aseguran fuentes financieras. Y es que Rodrigo Rato y Francisco Verdú no se conocieron hasta junio de 2011. Verdú era el recomendado por la banca para intentar resolver el desaguisado de la herencia de Caja Madrid y Bancaja. Y, aunque el futuro les tenía reservado un destino cruzado, sus vidas no se parecen en nada.

Rato es hijo de familia acomodada. Su padre, Ramón Rato, no-hay-policia-para-tanto-chorizoconde d Dusquene, fue encarcelado en 1967 por evadir dinero a Suiza a través de su Banco Siero. Mientras, Francisco Verdú, por su lado,proviene de familia muy humilde: su padre fue obrero de una fábrica textil en Alcoy. Verdú siempre recurrió a becas para poder costearse sus estudios de Bachillerato y luego se licenció con matrícula de honor en Económicas por la Universidad de Alicante. Y, a partir de ahí, ha trazado una carrera meteórica de bancario desde la más pequeña de las sucursales del Banco de Vizcaya, luego la central de Bilbao, la territorial de Baleares, la dirección general de Argentaria, Caja Postal y, finalmente, durante 17 años, ocupar los cargos de consejero delegado y vicepresidente de la Banca March.

Después llegó el campanazo de la salida a Bolsa de Bankia el 20 de julio de 2011. Él, como se ha indicado, ya era consejero delegado, tan sólo un mes antes (16-6-2011), y por ello se encuentra imputado en la actualidad por la Audiencia Nacional. Pero su abogado argumenta en su recurso de apelación que en tan poco tiempo -llevaba tan sólo 13 días cuando se aprobó el folleto de salida a Bolsa- era imposible que él descubriera irregularidades en unas cuentas que habían sido aprobadas por auditores, inspectores del Banco de España y la propia Comisión Nacional del Mercado de Valores.

(…) No es verdad que la soberanía resida en la nación (…) no es verdad que el régimen político de ésta sea el Parlamento (…). ¿Cuál es, pues, ese régimen? (…). Partidos, Constitución, Administración, Cortes, son puro papel pintado con paisajes de sistema parlamentario (…). JC 1846-1911

(…) No es verdad que la soberanía resida en la nación (…) no es verdad que el régimen político de ésta sea el Parlamento (…). ¿Cuál es, pues, ese régimen? (…). Partidos, Constitución, Administración, Cortes, son puro papel pintado con paisajes de sistema parlamentario (…). Joaquin Costa  1846-1911

Y adelantándose 19 años a la reclamación de los indignados que llenaron calles y plazas en plena crisis financiera, Paco Verdú también entendió de la necesidad de armonizar poesía y banca, haciéndola más humana. Y así, en 1992, nada más hacerse cargo de la dirección general de Argentaria escribió un poema sobre el distanciamiento entre el poder del banquero y la calle, al que pertenecen estos versos:

Vaig arribar allà dalt / despatx amb vistes / amunt, amunt: Cibeles Banc d’Espanya / l’Audi i el xofer a la porta / collons, quin despatx.

(Llegue allá arriba / a un despacho con vistas / arriba, arriba: Cibeles Banco de España / el Audi y el chófer en la puerta / cojones, qué despacho).

Fuente: Diario El Mundo, artículo  completo:

Este artículo se lo dedico al Sr. Aznar y a la Sra. Cospedal, que dicen que en su partido hay gente muy honrada, más que nada porque los tienen y han tenido sentados al lado y los pobrecitos no se han enterado.  Les  recomiendo una medida eficiente: políticos que no devuelvan lo robado cumplen condena en celdas junto a sodomitas, en cárceles no modernas. Los que lo devuelven, no.

Regeneración Democrática

Regeneración Democrática

Artículo original: http://www.elmundo.es/cronica/2015/03/01/54f19d74ca474116028b456e.html

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