Va por Arcadi Espada

Clemente Polo
25 marzo 2009
Clemente Polo

Cuando Galileo se atrevió a decir que la tierra giraba en torno al sol y la Iglesia intervino para censurarle primero y obligarle a retractarse después. ¿Por qué algo que hoy nos parece una obviedad resultaba tan subversivo hace 500 años? Dos explicaciones se me antojan plausibles. Primera, si Dios era el creador del Universo y la Iglesia su representante sobre la Tierra, parecía lógico asignarle a ésta un lugar central en la trama del universo. Segunda, los descubrimientos realizados por Galileo observando los cuerpos celestes ponían en cuestión la infalibilidad de la Iglesia que había avalado sin pestañear el geocentrismo durante siglos. Galileo constituía un auténtico peligro: anteponía la razón empírica a la teología y ponía en cuestión la autoridad intelectual de la Iglesia.

En la entrevista concedida al diario Avui (24 de marzo de 2009), el Sr. Espada cuestiona el geocentrismo nacionalista basado en ficciones (realidades imaginarias) supuestamente incontestables (la nación catalana, la lengua propia, la cultura singular, etc.) que se disuelven como un azucarillo en agua cuando se contraponen a la realidad observable por todos (el Estado de ciudadanos, la presencia de varias lenguas, la coexistencia de culturas diversas, etc.), ficciones que, además, resultan inútiles a la hora de resolver los problemas (calidad de los servicios públicos, movilidad, creación de empresas y puestos de trabajo, etc.) de los ciudadanos residentes en Cataluña. Al contrario, los agravan, creando conflictos imaginarios (Cataluña frente a España, la lengua catalana frente a la castellana, el Estatut frente a la Constitución, etc.) y derrochando las limitadas energías y recursos disponibles en tareas superfluas (elaboración y tramitación de un Estatut inconstitucional, exigencia de negociar bilateralmente la financiación, etc.) o incluso objetivamente perjudiciales (inmersión lingüística en catalán, peores servicios por impedir a quienes desconocen el catalán acceder a determinados puestos de trabajo, etc.) para los ciudadanos residentes en Cataluña.

El Avui juega en esta historia el papel de la Inquisición en la época de Galileo: ayuda a propagar entre el “pueblo catalán” las ficciones geocéntricas nacionalistas e inflama y azuza los ánimos de los elementos más exaltados de la prole para atemorizar y penalizar a quienes osan cuestionarlas o se atreven a ridiculizarlas. Ahí están todos los insultos soeces y violentas amenazas vertidos por los avui nois contra el Sr. Espada para demostrar que el periódico cumple su cometido y se gana las subvenciones recibidas. El Avui forma parte de las múltiples ficciones que ha levantado el nacionalismo catalán desde el acceso del Sr. Pujol a la Generalitat en 1980. La barbarie comienza cuando no se acepta a nuestro prójimo como un igual y la exaltación interesada de las diferencias étnicas, religiosas, lingüísticas, culturales constituyen su caldo de cultivo. Pues bien, el nacionalismo catalán parece estar cada día más cerca de traspasar la difusa frontera que separa el mundo de las ficciones inanes del territorio de la barbarie represiva.

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El Avui no es el periodico de Carod?

Toda la razón, lo que no sé si el Avui lo mantiene la Generalitat o qué, porque es un periódico que estaba condenado a desaparecer, de hecho pensé que ni existía ya. Por cierto ayer el examen de contabilidad, en perfecto catalán, en castellano no habían más que 20 ejemplares. Lo cual resulta molesto teniendo en cuenta que los apuntes son en castellano y que al ser un examen tipo test con múltiples respuestas, el hecho de tener el examen en castellano o en catalan y con todos los términos contables traducidos al catalán, cambian mucho las cosas.